“A quien se le da mucho se le exige”Lucas 12:48

¿Crees que Dios y la vida te ha dado mucho? Hay una frase de Facundo Cabrales que dice: “No este deprimido, sino que estas distraído”.  Muchas veces no reconocemos todos los regalos que se te han dado. A medida que utilices esos regalos, tus habilidades y/o talentos dados por Dios para lograr tu propósito y tener éxito en la vida, tienes una obligación para contigo, tu familia y la sociedad. Es nuestra obligación contribuir, ayudar, enseñar y equipar a los que vienen detrás de nosotros.

Estás obligado a seguir invirtiendo en tu continúo mejoramiento, haciéndote mejor en todo lo que haces. Estás comprometido a rodearte de personas de un calibre más alto. Personas que pueden ayudarte a llegar al siguiente nivel de tus negocios. Personas con una forma de pensar más alta, una mayor calidad de vida, personas que han superado muchos de los mismos obstáculos que están a punto de experimentar a medida que siguen subiendo a la montaña llamada vida. No podrás ayudar a nadie si no te ayuda primero. Si tus recursos son limitados, también lo es tu capacidad para ayudar.

“Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis”. – Mateo 25:45

Cuando disfrutas de los dulces gustos del éxito, tienes la obligación moral de ayudar y asistir a los que son menos afortunados que tú. Cualquier hombre exitoso te dirá esto: Dar, dar y dar. El Dar es una de las maneras más seguras de mantener el flujo de éxito en movimiento en tu vida.

Te podrías preguntar: ¿A quién debo dar y cuánto debo dar? Si usted cree en Dios, él requiere el diez por ciento de todo tus ingresos. Si tienes creencias diferentes, que está bien también tenerlas, debes encontrar un lugar, una organización o fundación de tu gusto que puedas dar ayuda financiera. Ahora otra preguntar podría ser: ¿Bueno, puedo darlo a un miembro de la familia, una tía o un tío que son menos afortunados? Mi respuesta es que sí se puede, pero eso es sólo si quieres tener a ellos golpeando en tu puerta cada vez que estén en unos apuros. El dinero muchas veces puede, y va a crear un sentimiento incómodo entre los miembros de la familia.

Así que, no estás obligado a ayudar a los miembros de la familia. Pronto te darás cuenta de que una vez que comiences a tener éxito, cuántos miembros de la familia que ahora tienes. No estás obligado a ayudar a los que demandan ayuda o esperan ayuda. Sin embargo, estás obligado a enseñarles, compartir el conocimiento y la sabiduría que has adquirido a lo largo de tu viaje.

Es muy fácil dar a los que pueden pagarte o retribuirte de alguna forma, o aquellos a los que eventualmente puedes obtener algo. La verdadera bendición viene de ayudar a aquellos que nunca podrán pagarte.

Tenga en cuenta que cuando usted da, usted está dando para mantener las puertas del cielo abiertas y la prosperidad que fluye en tu camino. Es sólo entonces que eres capaz de centrarse en ser una mejor versión de ti mismo, y un mejor ‘tú’ es un mejor regalo para tu cónyuge, tus hijos, tus familiares, tu comunidad y tu país.

“Aprende a respetar tu propio tiempo y talento. Si no lo hace, nadie lo hará.”Miguel Sánchez

No ayudar a alguien que no acepta su necesidad. La gente puede aprovecharse de esa debilidad y te usará, abusará de ti y te tomará por todo lo que tienes si los dejas. Está bien decir que NO. Al final de todo es tu arduo trabajo, tu tiempo, tu esfuerzo y el dinero de tu familia.

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